Una pregunta constante: ¿qué hemisferio cerebral te domina? Y aunque ciertamente hay habilidades y tareas que son propios de cada persona, es un mito que sólo nos domine un lado del cerebro.

Por años se ha creído que cada persona tiene un lado del cerebro que más domina. Y ciertamente, el cerebro está dividido en partes, llamadas hemisferios: izquierdo y derecho. Cada uno de ellos realiza diferentes funciones, pero no se excluyen entre sí, sino que se complementan. 

Conocerlo mejor nos puede ayudar a entender la función de cada lado, por qué se dice que un hemisferio domina sobre el otro y como interactúan ambos en la vida cotidiana.  

Hemisferios cerebrales 

Llamamos hemisferio cerebral a cada una de las dos estructuras que constituyen la parte más grande del encéfalo, divididas por una cisura (surco largo y profundo) llamada cisura interhemisférica.  

En lo más hondo de la cisura, el cuerpo calloso conecta ambos hemisferios cruzando la línea media y transfiriendo información de un lado al otro. Es así como se da la interacción complementaria entre ambos hemisferios.  

Cada hemisferio está especializado en funciones diferentes, de ahí que uno de los aspectos fundamentales en la organización del cerebro lo constituyan las diferencias funcionales que existen entre los dos hemisferios, ya que se ha descubierto que cada uno de ellos está especializado en conductas distintas. 

También hay que saber que existe una relación invertida entre los dos hemisferios y nuestro cuerpo. El hemisferio derecho se encarga de coordinar el movimiento de la parte izquierda de nuestro cuerpo, y el hemisferio izquierdo coordina la parte derecha.  

Hemisferio Izquierdo 

El hemisferio cerebral izquierdo es la más compleja, está relacionada con la parte verbal.  

Controla el lenguaje, el pensamiento lógico y la escritura. En él se encuentra el centro del habla, del pensamiento que nos permite analizar lo que sucede y del control de la mano derecha.  

También controla la capacidad para las matemáticas y la sensibilidad. Es capaz de reconocer grupos de letras formando palabras y grupos de palabras formando frases, tanto en lo que se refiere al habla, la escritura, la numeración, las matemáticas y la lógica.  

El hemisferio izquierdo es el encargado de utilizar los símbolos para la representación tanto de conceptos como de objetos. Asimismo, se considera el lado racional, lógico y analítico. 

Hemisferio Derecho 

La parte derecha del cerebro está relacionada con la expresión no verbal. Controla el pensamiento creativo, la fantasía, el talento musical y todas las actividades artísticas que podemos desarrollar.  

También se encarga del control de la mano izquierda.  

Su especialización se enfoca en la percepción visual y espacia, más que en las palabras y conceptos.  

Su manera de encarar el mundo no es lineal, ordenada y secuencial, sino que observa la realidad de un modo global; es decir, no se detiene en las partes que componen un todo, sino en lo que ellas conforman en conjunto.  

El lado derecho del cerebro, además, está más ligado a la intuición y a los sentimientos. Como decía Pascal: “El corazón tiene sus razones, que la razón no comprende”. 

Asimismo, en el hemisferio derechos se ubica la conducta emocional (facultad para expresar y captar emociones), facultad para controlar los aspectos no verbales de la comunicación, intuición, reconocimiento y recuerdo de caras, voces y melodías. El cerebro derecho piensa y recuerda en imágenes. 

El mito del hemisferio dominante 

La idea de que hay personas con dominio del hemisferio izquierdo y otras en las que domina el hemisferio derecho es un mito ampliamente extendido. En realidad, todas las personas usamos ambos hemisferios. 

Un ejemplo es que el hemisferio derecho también realiza funciones asociadas al procesamiento de algunos aspectos del lenguaje, como la entonación y la intensidad. 

Pero es importante recordar que en las personas sanas los dos hemisferios cerebrales están bien conectados y se han desarrollado para funcionar en conjunto, compartiendo información a través del puente del cuerpo calloso. 

Igualmente, el cerebro es capaz de adaptarse a múltiples retos, y cade hemisferio es capaz de aprender funciones realizadas por partes del hemisferio opuesto si estas zonas se ven dañadas. A esta facultad se la llama plasticidad cerebral, y nos muestra hasta qué punto el funcionamiento de nuestro cerebro no inamovible. 

De hecho, las personas que tienen el cerebro muy desarrollado, utilizan simultáneamente los dos hemisferios. 

Estimula tus hemisferios cerebrales  

A través de la práctica del neurofeedback dinámico con la técnica de NeurOptimal® se puede promover la creación de nuevas redes neuronales. Cuando los dos hemisferios cerebrales trabajan al mismo ritmo y están conectados, el cerebro trabaja de modo integrado. Por ello, nos beneficia en nuestro rendimiento y bienestar. 

Cuando los dos hemisferios cerebrales trabajan están conectados, se refuerzan las conexiones existentes y se crean nuevas redes neuronales. Logramos una mayor sensibilidad, mejora nuestra memoria, ganamos en flexibilidad y nos resulta más fácil mantener la atención y concentrarnos en nuestras tareas. 

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